Pues va a ser que sí, que podemos. Baño a los rusos. 0-3 y ahora a pensar en la final.
Superados los cuartos, el jugar de amarillo, el "raulismo" (quien se acuerda de él ahora)... ni los alemanes nos dan miedo.
Destacar una cosa: EQUIPO. España juega como un equipo y eso es la leche. Al final rogaremos para que el "zapatones" no se vaya a Turquía.

El domingo me tocará ver el partido en cualquier bar de carretera de retorno de un viaje a Salamanca. Esperemos que nos traiga suerte.
No soy nada partidario de los comentaristas de Cuatro, pero a muerte con su lema.
¡¡¡PO-DE-MOS, PO-DE-MOS, PO-DE-MOS!!!
Saludos
Deica