xoves, novembro 11, 2010

525 La mala educación

Cada día que pasa me crispan más ciertas actitudes. Hace un tiempo posteé al respecto de todas esas personas que se suben al autobús y no le dedican ni un triste "Hola" al conductor (sigo pensando que no son autómatas y que se merecen cierto respeto, aunque a veces también ellos sean ciertamente maleducados).
Pero hay días en los que mi crispación crece. Todos los días tengo que levantarme de mi asiento en mi despacho a cerrar la puerta que alguien deja abierta. Si esto sucediese una vez, lo entendería y prometo que no me quejaría, pero algo tan constante y repetitivo como me sucede de verdad que es superior a mis fuerzas.
Y ayer noche al llegar a mi casa el "no va más". Una vecina en el portal, 5 metros delante de mí. Se dispone a coger el ascensor, se percata de que voy detrás, se gira, me dice "Hola". Y en ese momento se mete en el ascensor y pulsa el botón de su piso, la puerta se me cierra delante de las narices y tengo que llamar al otro ascensor... Pensad que soy idiota. No le iba a pedir conversación ni mucho menos. El simple hecho del ahorro energético de usar el mismo ascensor me vale como excusa.
Os juro que estoy al borde de mandar a la humanidad a tomar por el culo...( y encima me autocensuro)...

Saludos
Deica

3 comentarios:

eFe dixo...

te entiendo...

cada vez se pierden más las formas

Tom dixo...

Hay Ernesto no te malhumorees, en mi edificio no hara más de un año se modificó el ascensor para ponerle botones de memoria y los vecinos siguen haciendo lo mismo que el tuyo, por no esperar dos segundos suben y al otro que le den por donde tu te auto-censuras.

Ernesto X. Paz dixo...

Cómo dijo el gran Ford Fairlane: "Tanto gilipollas y tan pocas balas", jajajja